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06-05-2008

La Almolda, origen de su toponimia

La Almolda, origen de su toponimia


Por  Máximo Gálvez Samper


 La Almolda, 624 habitantes, situada al sudeste de la Sierra de Alcubierre, en donde pasa a llamarse Sierra de Santa Quiteria tiene un término municipal de 13.003 hectáreas


 


Hemos escuchado siempre, que la toponimia de La Almolda tiene un origen inseguro. Esta muletilla se repite, sin ningún rigor científico, porque se ha copiado en libros y en folletos de divulgación, principalmente, en los últimos cien años. La realidad es otra, no se conocía la toponimia de La Almolda, porque se desconocía la lengua árabe beréber, salvo la honrosa excepción, que no fue tenida en cuenta, de don Miguel Asín Palacios, catedrático de árabe de la Universidad de Zaragoza, que en su libro: Contribución a la toponimia árabe en España (Madrid, 1944), dirá que el topónimo de La Almolda ha de traducirse con el significado de riegos. Contrastada esta afirmación, tenemos que considerar como definitivo lo siguiente:


Su topónimo, de origen árabe, traducido con el significado de “riegos”,  no se ha considerado suficientemente justificado, quizás por la sequedad de la tierra. Siguiendo esta linia de investigación, hoy podemos afirmar, con certeza, el origen beréber de su toponimia, en donde L’Almolda (Almourada), es tierra “a la que le dan riego”, realidad fácil de imaginar, dada la importancia que el agua tiene para la cultura árabe. Conocemos la existencia de al menos nueve balsas, en donde debidamente cuidadas, agüeras y balsas,  podrían recoger, en un año pluviométrico medio, más de treinta millones de litros de agua (30.000 m3), gracias a una inteligente y sabia recogida del  agua de lluvia, que se desliza por las laderas de la Sierra de Alcubierre, en su último tramo Sierra de Santa Quiteria (Subida a Santa Quiteria: Balsa buena y Balsa baja hoy desaparecida, más una rebalsa; Debajo, de la carretera a Castejón: la Balsa Pedrera, que la forman  tres balsas, más una rebalsa; la Balsa Pallarés, que recoge el agua del  Boquero de Tupí y de La Juana. Los años 1965-66, se construyó el Pantano, situado en el Barranco Val de Alcolea, que también  recoge agua de las agüeras de Tupí y La Juana. La Balsa Sancho Royo, en el camino de Zaragoza, también desaparecida, etc.) Fue importante la existencia de pozos,   destacando el Pozo “La Val” que, los pueblos vecinos, en los años de mayor sequía,  encontraban  alivio con  su agua.


 


La llegada del agua corriente y los regadíos, no ha de suponer un cómodo abandono de nuestra pequeña riqueza pluviométrica, que ha sido grande cuando se ha sabido recoger, reportando a todos (personas y animales) una fuente de riqueza, que dio a La Almolda su origen y hoy, sí sabemos aprovechar lo que tenemos, todos a una, como colectividad, nos dará el  Futuro.