La III Muestra de Cine Etnográfico Altoaragonés se ha desarrollado a lo largo de tres jornadas en Huesca.
En la primera, se proyectó el documental Cuatro Casas, del director Jesús Bosque, en el que se reconstruye la vida en los pueblos del Sobrarbe a partir de la historia familiar de Severino Pallaruelo y Marivi Broto. El título alude a cuatro casas ubicadas en Puyarruego, Morillo de Sampietro, Escapa y Guaso, poblaciones de la comarca del Sobrarbe, en Huesca.

La segunda jornada estuvo dedicada al documental La conjunción de lo posible, dirigido por Michel Ortiz, que aborda la trayectoria de la Asociación de Amigos del Serrablo de Sabiñánigo (Huesca) desde su fundación en 1971. La pieza recorre las actividades de esta asociación, la recuperacion de las Iglesias del Serrablo e incorpora imágenes de Julio Gavín y Antonio Durán Gudiol.

Cerró la Muestra el documental Cuando se giran las sombras, de las directoras Carmen Ávalos, Elisabeth Prandi y Patricia Roda, centrado en la tradición de las fallas en el Pirineo aragonés. El film muestra cómo esta celebración, con formas y matices distintos según el territorio, se mantiene viva y se transmite a las generaciones siguientes. Aborda también los retos que afrontan los pueblos tras el reconocimiento de la Fiesta del Fuego del Solsticio de Verano de los Pirineos como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad, en particular la afluencia creciente de visitantes externos, que pone en riesgo la esencia de una tradición sustentada en la confraternidad y el refuerzo identitario de sus habitantes.

